Chuzadas del ejército colombiano, una amenaza a la libertad de prensa

Foto: ARSF

“Curiosamente gran parte de periodistas y líderes sociales chuzados y perfilados por el Ejército colombiano, han sido amenazados por la Águilas Negras”

En medio de un nuevo escandalo que salpica al Ejército colombiano, el Ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, dio a conocer que tras investigaciones realizadas en el interior de las Fuerzas Militares se decidió apartar del servicio a 11 miembros del Ejército Nacional de Colombia, luego de ser señalados dentro de dichas investigaciones de “presunto empleo irregular de las capacidades de inteligencia militar”.

Este acto de empleo irregular de la inteligencia militar obedece a las chuzadas, seguimientos y perfilamientos de periodistas, líderes sociales, y políticos que curiosamente han terminado siendo amenazados por la organización ilegal Águilas Negras, como se puede corroborar mediante las denuncias instauradas ante la Fiscalía General de la Nación por varios de los afectados, al igual que en medios abiertos. La relación entre la inteligencia militar y grupos ilegales en especial con las Águilas Negras ha sido señalada por diferentes organizaciones sociales y congresistas de la República, aunque los organismos de seguridad siempre han negado dicha relación por considerar según ellos que ese otrora grupo paramilitar ya no existe.

De todas maneras no es suficiente con que el Ministro Holmes Trujillo salga a decir que rodaron algunas cabezas y que se llegará hasta las últimas consecuencias con la investigación, porque en Colombia la cuerda siempre ha reventado por lo más flojo y por eso se espera que el gobierno en cabeza del presidente Duque, esta vez asuma la responsabilidad y dé los nombres de quienes participaron en esa actividad ilegal en contra de periodistas y líderes sociales, pero más allá que se esclarezca a quién llegaba esta información para que no vuelva a suceder lo de las tan controvertidas chuzadas del DAS que si es cierto se condeno a algunas personas nunca se estableció plenamente quiénes eran los autores intelectuales y es por eso que la historia se vuelve a repetir.

Las chuzadas por parte de la inteligencia militar colombiana se convierten en una amenaza contra la libertad de expresión y el querer tener conocimiento de las fuentes utilizadas por los periodistas no tiene otro fin que intimidar o acallar de cualquier manera a quienes se atreven a compartir o corroborar a los periodistas información importante y que la sociedad debe conocer.

El presidente Iván Duque manifestó “rechazo contundentemente cualquier acción de seguimiento. Perfilar periodistas, políticos y funcionarios de Presidencia debe ser investigado a fondo y sancionado con severidad” Por su parte la Defensoría del Pueblo lamento que estas prácticas de chuzadas y perfilamiento continúen dándose en Colombia, “Este tipo de actividades de inteligencia no persigue objetivos legítimos y se convierte en una violación directa a la libertad de expresión, al buen nombre, al debido proceso y al de defender los derechos Humanos” enfatizó la defensoría. También ha habido declaraciones de diferentes sectores políticos exigiendo que se investigue y se informe al país quién esta detrás de estos delitos, al igual declaraciones de periodistas chuzados no únicamente en esta ocasión, como Ignacio Gómez, quien escribió en su cuenta de Twitter: “A mí el Ejercitó empezó por chuzarme el telex y el telefax… Llevan 36 años buscando cualquier relación mía con cualquier tipo de delito. Por eso no tengo temor. Pero si de que asesinen a alguno de mis interlocutores.

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