Del sueño a la pesadilla americana
Por. Pedro Martín Castellanos Orozco – Corresponsal en Estados Unidos
“El impacto en la salud mental de los inmigrantes”
“Se ha lanzado la mayor operación de deportación masiva de delincuentes ilegales en la historia de los Estados Unidos, cualquier persona que haya ingresado ilegalmente al país es considerada un criminal y está sujeta a deportación” Karoline Leavitt, vocera de la Casa Blanca.
Esta frase pronunciada en rueda de prensa por la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, es contundente y demuestra que la nueva era de Donal Trump en el poder no será fácil para aquellos seres humanos que salieron de su país en busca del llamado sueño americano, pero que hoy se enfrentan a una dura realidad, la deportación masiva, aunque no será la primera vez que tengan que padecer el temor de perder lo poco o mucho que han conseguido en los Estados unidos, ya que durante el gobierno de Barak Obama, las deportaciones consiguieron una cifra récord de más de 2.5 millones de deportados, convirtiéndolo en no sólo el demócrata, si no en uno de los presidentes de los Estados unidos que más deportaciones ha realizado.
Sin embargo la situación vivida actualmente por los inmigrantes es mucho más difícil ya que la política de inmigración del Presidente Trump, no respeta si las personas tienen o no antecedentes, si durante su estancia en el país del norte han sido trabajadores honestos que su único problema es no haberse legalizado, tampoco si a quienes saca de su país como delincuentes son perseguidos políticos en su tierra natal y si al regresar podrían ser víctimas de aquellos que los desplazaron o amenazaron por motivos políticos.
La situación de los inmigrantes en Estados Unidos históricamente ha sido un tema controvertido y polarizador, especialmente y aunque lleva pocos días luego de su posesión, en esta administración de Donald Trump. Ya que, con su regreso al poder, las preocupaciones y tensiones entre las comunidades inmigrantes han resurgido, afectando significativamente su salud mental y bienestar y obviamente mucho más cuando el contexto político internacional tampoco los favorece.
Con el regreso de Trump a la Casa Blanca, ahora con mucho más poder que en el pasado, se espera que retome las política migratorias de su primer mandato o que incluso llegue con propuestas más agresivas en contra de los migrantes, cabe recordar que en el pasado, el presidente Donal Trump, intento cancelar el DACA, o programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia; medida que favorece a quienes llegaron a los EE-UU, siendo niños pero que no contaban con un estatus legal de migración; igualmente restringió las solicitudes de asilo por considerar que muchas personas que llegaban a solicitarlo no tenían los elementos reales para hacerlo, y cabe recordar que el muro fronterizo con México fue una de sus ordenes para así intentar frenar la migración ilegal.
Es por eso, que hoy luego de posesionarse Donal Trump y decretar que se iniciara una operación masiva de deportación, se ha generado una ola de preocupación y ansiedad entre las comunidades de inmigrantes, quienes temen por su seguridad y estabilidad en el país, al que de acuerdo a muchos, le han entregado su vida pues llegaron desde muy jóvenes y su mano de obra al igual que la de todos los migrantes ha convertido a estados Unidos en la potencia que es, por supuesto país al que también le agradecen porque de acuerdo a sus versiones han tenido una mejor calidad de vida que en su país de origen, por eso consideran que no es justo que simplemente un presidente llegue y desde la comodidad de su sillón en el salón Oval, con una firma pueda destruir los sueños de tantos seres humanos o llegue a separar familias, ya que en las redadas que se ejecutan están incluso llegando a colegios, iglesias y supermercados e incluso a empresas donde saben que trabajan inmigrantes. Es por esta situación de temor que hoy se vive una deserción escolar importante, igualmente que se están presentando situaciones en los campos de falta de mano de obra.
La incertidumbre sobre el futuro de las políticas migratorias ha incrementado los niveles de estrés y ansiedad entre los inmigrantes. Las deportaciones masivas que ya ven en varias ciudades, la separación de familias y la pérdida de derechos adquiridos son algunas de las principales preocupaciones, una en particular es la perdida de la ciudadanía por nacimiento de niños de padres inmigrantes, la cual fue bloqueada temporalmente por un juez estatal, hay que esperar la decisión de la Suprema Corte de Justicia, que hoy por hoy es afín al gobierno.
De otro lado, el discurso antiinmigrante de Trump ha fomentado un ambiente de hostilidad y discriminación. Los inmigrantes, especialmente aquellos de origen latinoamericano, musulmán y africano, han reportado un aumento en los incidentes de racismo y xenofobia, lo que contribuye a su sensación de inseguridad y vulnerabilidad. Aquí juega un papel muy importante en la protección de los inmigrantes, la actitud que asuman los países del hemisferio, su silencio por temor a represalias o su respaldo por simpatía hacia Trump, determinarán en gran medida la vida y salud de estos millones de seres humanos que creyeron un día en el “sueño americano”.
Los problemas de salud mental empiezan a mostrar un incremento dentro de los inmigrantes, ya que ahora no sólo es adaptarse a un nuevo país, con una barrera clara en el idioma, y una constante búsqueda de mejores oportunidades laborales donde además de tener mayor ingreso económico se les respete como seres humanos, en este momento entra a jugar un papel fundamental el temor a ser deportado y las condiciones en que se realice esta deportación, y no es únicamente en referencia a si salen o no esposados, sino que la gran mayoría ha sido obligada a dejar todas sus pertenencias y en ocasiones han sido separados de su familia. Ahora mismo nadie sabe en quien confiar porque se han dado casos donde inmigrantes que ya tienen su vida legalizada en Estados Unidos, son quienes llaman a las autoridades para indicar de reuniones de inmigrantes o simplemente de supermercados donde mercan personas que permanecen ilegales en ese país. Adicional a esta situación de salud mental, se presenta la dificultad para que los inmigrantes accedan a servicios médicos y mucho más a servicios especializados de medicina como la psicología.
A pesar de estos desafíos, la resiliencia y la adaptabilidad son características comunes entre los migrantes especialmente los latinos. La capacidad de enfrentar y superar adversidades ha sido una constante en la historia de estos individuos. La construcción de redes de apoyo dentro de las comunidades latinas en Estados Unidos juega un papel crucial en este proceso a través de la solidaridad y el apoyo mutuo, los migrantes encuentran formas de adaptarse y prosperar, manteniendo viva la esperanza de un futuro mejor en un país en el que a pesar de no ser su patria natal, ellos consideran que son de gran aporte en la economía, no sólo por su mano de obra sino porque igual que cualquier estadounidense la mayoría de inmigrantes pagan impuestos fiscales.
Y si es cierto que cada país tiene la autonomía para cuidar sus fronteras y recibir en su suelo a quien considere apropiado, no es menos cierto que a los inmigrantes no se les puede calificar de por si como criminales, por eso si el país donde se encuentran sea cual sea adopta la política de deportarlos, debe hacerlo cumpliendo estándares de dignidad humana, y más teniéndose en cuenta que existe un marco legal en el derecho internacional que regula la migración.
