Las víctimas y la Paz Total
“9.681.288 es el número de víctimas que ha dejado el conflicto armado en Colombia de acuerdo a la información de la Unidad Nacional de Víctimas”
Claro que es importante que haya una fecha donde se recuerde a las víctimas que ha dejado el conflicto armado, claro que es importante que cada 9 de abril, los gobiernos y las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos y de la sociedad civil marchen en las calles para gritar “Ni una víctima más”, pero que importante sería que esos mismos gobiernos que han dicho hasta el cansancio y que han firmado documentos y acuerdos donde las víctimas serian el eje central de las negociaciones, fueran capaces de realmente ponerse en los zapataos de los millones de víctimas que son revictimizadas tanto por el Estado como por los actores ilegales y hacer un buen manejo de los recursos nacionales e internacionales destinados para solucionar en algo la difícil situación vivida por tantos colombianos que llevan años muchos años esperando esa ayuda prometida y que por cuestiones administrativas, en ocasiones de procesos o en otros casos de corrupción no llegan a quienes debería llegar, al punto que muchos de los beneficiarios han muerto esperando recuperar esa parcela que le fue arrebatatada por las organizaciones al margen de la ley y antes de fallecer han tenido que ver como tanta ayuda internacional termina en los bolsillos de algunos personajes que se aprovechan del dolor ajeno para aumentar sus fortunas, mientras que los realmente afectado siguen viviendo de la esperanza, porque según lo que les han dicho, “La esperanza es lo último que se pierde”.
Y es que a nivel nacional por donde quiera que se camine se encuentran víctimas del conflicto, y claramente si se hiciera un recuento más puntual del número de víctimas que ha dejado la guerra interna en Colombia, esta cifra sería casi un equivalente a más de la mitad de los colombianos, ya que en el fondo la gran mayoría han sufrido directa o indirectamente los horrores del conflicto y en ocasiones los colombianos han tenido que vivir amenazas, desplazamientos y asesinatos de algún familiar por parte no de un actor armado ilegal, sino que en ocasiones han tenido que salir de su terruño por amezas de paramilitares, con el infortunio que a donde llegan son desplazadaos por grupos guerrilleros o delincuencia común que los vé como un problema para su control territorial por considerarlos aliados de los paramilitares sin conocer su triste realidad.
Hoy se vive una gran expectativa por las víctimas y por quienes las representan a través de organizaciones sociales que ven en el gobierno del presidente Gustavo Petro una posibilidad seria de que por fin ese sueño de ser tenidos en cuenta y valorados no como una estadistica más, sino como aquellas personas que necesitan el apoyo estatal y le sean reconocidos sus derechos y sus indemnizaciones, se haga una realidad.
“La Paz Total debe darse en medio de un dialogo nacional con todos los actores que estuvieron y aún siguen en la guerra, con aquellos que nunca cogieron un arma pero hicieron de su dinero un mecanismo para comprar conciencias y lograr que los grupos al margen de la ley les obedecieran y asesinaran, desplazaran o compraran sus curules, para así seguir teniendo el poder en su región, los mismos que sirvieron de bisagras entre el Estado a través de las Fuerzas Militares y los grupos al margen de la ley” pero no es sólo hablar, la Paz Total debe estar acompañada con verdad, justicia y reparación, y es que son ellos, los que se lucraron de la guerra quienes deben poner el dinero para la repación económica de las víctimas, si esperamos que los gobiernos pongan ese recurso, pasaran muchos años y las víctimas seguiran llorando su desgracia porque en el erario no hay la plata que se necesita para dicha reparación, señaló Vidiam Castiblanco, representante legal de la Asociación Mujeres Adelante “ASMUAD”
Y es que para reparar a todas las víctimas que existen a hoy, de acuerdo con lo planteado por Patricia Tobón, directora de la Unidad Nacional de Víctimas, se necesitarían más de 301 billones de pesos, y es claro que «Si las víctimas no avanzan en su reparación, si no avanzan en su dignificación, tampoco el país puede avanzar» concluyó Tobón.
Mientras tanto para el abogado de víctimas Javier Mejía Arias, La Jurisdicción Especial para la Paz “JEP” al abrir el Caso 08 mediante el cual se investigan crímenes cometidos por la fuerza pública, agentes del estado en asociación con grupos paramilitares, o terceros civiles en el conflicto armado, abrió una puerta importante por medio de la cual podrá conocerse la verdad en su real dimensión de lo que fue la participación de sectores políticos y de las Fuerzas Militares dentro del conflicto “Hasta ahora la participación de altos mandos militares se conoce muy poco, aunque hayan algunos condenados, lo cierto es que esta guerra no hubiese podido tener la dimensión que adquirió, ni la crueldad que se vivió si no hubiese sido con la protección de agentes del Estado que permitían que los grupos ilegales se adueñaran de territorios, pueblos completos donde terminaban ejerciendo la autoridad total, y por supuesto que además del dinero recaudado por las actuaciones ilegales también contaron con el financiamiento de muchos personajes y empresarios del país que voluntariamente patrocinaron el conflicto” señaló el abogado Javier Mejía.
Ahora lo importante es que el presidente Petro entienda la importancia para el país y la víctimas, de que estos señores de la guerra, ahora se comprometan a decir la verdad y por supuesto a entregar bienes y dineros para poder que el Estado pueda cumplir su obligación para con las víctimas, de lo contrario pasaran más de 30 años y no se habrá conocido toda la verdad y tampoco reconocido lo que cada familia que vivió los horrores de la guerra debe recibir en dinero, porque lo que es el dolor y los malos recuerdos vividos nadie se los puede quitar, aunque como dicen las mismas víctimas, es hora de sembrar esperanza y pronto poder recoger la cosecha de la Paz Total con Justicia Social. Concluyó, Mejía Arias.
El 09 de abril de acuerdo con el artículo 142 de la Ley 1448 se conmemora el Día de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado en Colombia, fecha con la que se pretende que la sociedad adquiera conciencia sobre los grandes desastres causados por la guerra en los seres humanos, pero también en el Medio Ambiente, por eso este año el lema es “Siembra vida, siembra paz” con el que se convoca a que los colombianos siembren un árbol, para que esas raíces sean generadoras de armonía y los troncos representen la fortaleza que ha tenido cada víctima para seguir adelante.
