Se fueron en silencio y regresaron en medio de fiesta

“Calificadas de amateur nos enseñaron que tenían alma y corazón de profesionales y de campeonas”

Estas jóvenes que forman la selección colombiana femenina de futbol viajaron en el anonimato, llevando en su maleta ilusiones de hacer un gran papel en el mundial sub- 17 y poder ahorrar hasta el último peso de sus pocos viáticos para poder dar a su familia alguna comodidad por mínima que fuera. Pero la sorpresa para los colombianos fue grande, a pesar de perder su primer partido no se amilanaron y juego tras juego se fueron creciendo hasta hacerse unas guerreras que lograron llegar a disputar la final contra una selección España que de lejos es una de las mejores del mundo.

Ahora llegan a Colombia en medio de fiesta y es que así es en este país, muchos quieren subirse al tren del triunfo de cualquier deportista que tiene sus logros con esfuerzo propio y a veces dependiendo de ayudas de terceros o recolectas entre sus amigos y familiares, pero cuando triunfan llegan tantos que quieren ponerse la camiseta de Colombia y posar en la foto de la llegada, así ha sido desde el presidente Virgilio Barco a la fecha y eso no esta mal, pero estaría mucho mejor si el Estado asume con responsabilidad el deporte que tantas alegrías nos ha dado en medio de grandes dificultades, al punto que en Colombia no existe Liga femenina de futbol y aún de esta manera estas jugadoras sacaron lo mejor de ellas para dejar el tricolor nacional en alto.

Luego de un recibimiento en la noche de ayer en el aeropuerto el Dorado por parte de algunos aficcionados que les llevaron flores, musica y lo más importante sus agradecimientos a estas campeonas de la vida, hoy fueron recibidas en la Casa de Nariño por el presidente Gustavo Petro y la vicepresidenta Francia Márquez, para luego ser trasladadas hasta el escenario Movistar cercano al estadio el campín donde casi 4.000 personas las esperaban para agradecerles su participación en el mundial que se llevo a cabo en la India.

Aunque estas jugadoras fueron calificadas de amateur nos enseñaron que tenían alma y corazón de profesionales y de campeonas, ahora la empresa privada y el Estado han ofrecido algunos premios que bien merecido tienen estas representantes colombianas en el exterior, pero para ellas es claro que  estos bonos o premios son maravillosos y con ellos podrán cumplir los sueños que llevaban al partir hacia la India y muchos más, pero lo realmente importante es que se respete el futbol femenino y tanto el Estado como la empresa privada entren a apoyar la creación de la Liga femenina de futbol, lo que daría mayores posibilidades de continuar obteniendo triunfos internacionales.

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