Desapariciones y desplazamientos forzados no paran en Colombia

Por. José Luis Mayorga G.

“Ojalá no hayan oídos sordos a la nueva alerta temprana de la Defensoría del pueblo”

La Defensoría del Pueblo dentro de sus tareas cumple con emitir lo que comúnmente se denominan “Alertas Tempranas” que no es otra cosa que advertirle al gobierno de turno nacional o regional y por supuesto a las instituciones involucradas en el tema sobre la situaciones que se perciben en los diferentes lugares del país, esta institución trabajando desde Bogotá hasta el rincón más recóndito del territorio colombiano ha advertido de situaciones que después terminan volviéndose una triste realidad debido a la falta de interés o de compromiso del estado por dar solución a las situaciones que la Defensoría califica como riesgosas en sus “Alertas Tempranas”.

Ahora el turno es para Arauca donde la población está viviendo situaciones de desapariciones y desplazamientos forzados debido al conflicto social que vive la región y a los enfrentamientos entre grupos ilegales que dominan gran parte de esta región fronteriza con Venezuela. Ojalá en esta ocasión y teniendo en cuenta que en Colombia hay un gobierno donde se habla de la seguridad humana, no hayan oídos sordos a la “Alerta Temprana” de la Defensoría del pueblo donde señala que existe una persistencia de desapariciones en el departamento de Arauca.

En palabras del actual defensor del pueblo, Carlos Camargo, la situación es “Alarmante” y aunque se han denunciado siete desapariciones forzadas en los últimos días, es claro que el número es mayor pero existe un gran temor por parte de los pobladores de denunciar porque les podría costar el desplazamiento o la misma desaparición de la que fueron víctimas sus vecinos o familiares.

Este caso de Arauca se repite en varias regiones colombianas donde los actores armados legales e ilegales atemorizan a los habitantes de la región causando en ellos la necesidad de dejar sus tierras para evitar ser parte de las cifras que se conocen en el país de asesinados, amenazados, desplazados o desaparecidos, pero que ante la falta de una política sería de investigación y juzgamiento la mayoría quedan en la impunidad.

Y es que las cifras son preocupantes, desde el primer día del año 2022 a la fecha se registraron 295 homicidios, 19.175 hechos de desplazamiento y desaparición forzada. Y esto sin tener las cifras reales dadas las condiciones de temor vividas en la zona por el imperio de terror impuesto por los actores al margen de la ley que se mueven y dominan el territorio como si fueran el estado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.